|
La palabra que yo recuerdo acerca de Nehemías es la Actitud; la actitud tiene mucho que ver con la forma en que manejamos y confrontamos las situaciones, porque nuestra actitud puede determinar el producto. Cuando ustedes piensan en Salomón y en cómo él construyó, qué hermoso fue lo que él construyó, cada vez que piensas en el comienzo de cada persona fue tan hermoso, pero cuando se acercaba el final no fue tan bueno; hay muchas situaciones en donde las cosas comienzan muy bien, pero luego se van derrumbando; como saben, Salomón fue un hombre de riquezas y conocimiento; su caída estuvo en fue que se casó con muchas mujeres extranjeras, comenzó a creer en sus dioses y a seguir sus caminos. Mi trabajo al traer la palabra es bien simple, todo lo que tengo que hacer es prepararme, tengo que escuchar la voz de Dios para saber qué es lo quiere que yo diga, tengo que tomar cualquier cosa personal de mi vida y traerlo a los pies del Señor.
En Nehemías 1:6 leemos:"Está ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado". Vemos que él se responsabiliza ("yo"). Cuando éramos más jóvenes, la primera regla que escuchamos de nuestros padres es que cuidemos a nuestros hermanos; esa es una palabra que viene de nuestra naturaleza, proteger a nuestros hermanos y hermanas; al igual que en mi casa y en su casa es una palabra muy usada. Muchas veces cuando vamos entrando en edad, tomamos una actitud de que ya no tengo que velar más por él o por ella; qué fue lo que hizo que Nehemías dijera "yo he pecado", en Daniel vemos que dijo lo mismo, incluyéndolos a todos. Hay una edad en que tus padres te dicen que no hagas lo que hace tu amigo, y que tienes que mantenerte alejado de él, y eso hace que los niños comiencen a cerrarse y sólo ellos pueden velar sobre sus hermanos pero nadie más, aún cuando son adultos; dicen:"Ese no es mi hermano, yo no tengo que velar por él", en vez de tomar la responsabilidad que tienen como un hombre o como una mujer, la estás quitando porque eso fue lo que te inculcaron. Voy al Salmo 50:21: "Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú; pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos". Muchas veces no nos damos cuenta que somos responsables por nuestros vecinos. La primera razón por la que Nehemías viene delante de Dios en arrepentimiento, es por las cosas que hizo su gente en el pasado, pero él va a orar por ellos ahora porque no lo había hecho antes. Nehemías fue un hombre de integridad; cuando se da cuenta que no había orado comienza a hacerlo, hay un dolor en su vida; eso mismo ocurre en nosotros cuando las personas que amamos toman un camino equivocado, no nos tomamos el tiempo para orar por ellos, no nos damos la oportunidad de proteger a nuestros hermanos. Cuando yo era un adolescente mi madre le decía a un amigo que me cuidara, que ese era su pequeño hermano; él tomó eso como un honor y le decía que no se preocupara que él me iba a proteger y como tenía la actitud correcta, así lo hizo; mientras crecíamos teníamos esa misma mentalidad, él no es mi hermano, solamente tengo que velar por mi hermano, aún cuando mi hermano no está haciendo mal tengo que velar por mi hermano. Cuando leí que Nehemías había orado por cuatro meses, y lo que activó ese dolor en él fue lo que encontraron cuando volvieron catorce años después: La casa de tu Padre ha sido quemada y destruida, al igual que su casa, su padre y su hermano. Cuando pensamos en Haití, podemos relacionarlos con ese dolor porque su casa ha sido devastada, no se olviden de orar por Haití porque son tus hermanos y hermanas que Dios ha puesto para que veles por ellos. Tenemos que entender el poder de la oración, Nehemías era un hombre de oración constante, dice la palabra; yo estoy seguro de que él caminaba en oración; cuando tú caminas en oración tienes una constante relación con Dios. La palabra enseña que en cincuenta y dos días la muralla estaba construida, pero esto es una cosa importante para que la gente entienda, en Nehemías 1:8-9 escuchen su oración:"Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre".
Una vez que se arrepienten, una vez que le pides a Dios con arrepentimiento Él va a traer a todo el mundo de cada esquina de la Tierra; cuando Nehemías hizo la oración "yo, he pecado", tomó la responsabilidad de sus hermanos, eso fue lo que lo motivó y lo hizo exitoso en su liderazgo; tienen que entender que como líder Dios lo puede favorecer en cualquier momento, tú no puedes empujar para ser favorecido, Dios lo escoge. En ese tiempo la gente del medio oeste tenía que taparse la boca cuando el rey iba a hablar, no podían estar alrededor de su presencia. Nehemías no solamente era un esclavo y forastero, sino que además era el hombre en quien más confiaba el rey en toda la Tierra; eso es lo que yo llamo favoritismo, yo me pregunto ¿Nehemías necesitaba algún tipo de aplicación y decir la persona que era para esa posición? ¿Él fue haciendo campaña? Hoy en día cuando contratas a una persona lo que tienes es su palabra, y te toma noventa días para evaluar si es un buen empleado o no, y después sale a relucir su verdadera personalidad, trabaja muy fuerte los primeros noventa días y después "ahora estoy bien". Nehemías era un hombre de carácter, estar tan cerca del rey, poder observarlo, tal vez nosotros ni podemos entender eso, es que muchas veces tú quieres ser favorecido por Dios; no tienes que decirle el tipo de persona que eres, si hiciste bien hoy; si la actitud que tienes como individuo en los momentos tristes, en los felices va a dictar tu carácter. Nehemías tuvo que ser una persona bien organizada. Cuando voy a casa de mi madre veo como ella presenta su cuarto en oración para dar la Santa Cena, lo vi desde pequeño y cualquier persona que camine allí se da cuenta que este cuarto está preparado solamente para oración. Si vas a la casa de alguien que le gusta pescar, quizás tenga un cuarto organizado y eso te dice que realmente le gusta la pesca. Hay cosas que haces como un pasatiempo, como quien tú eres, y vas a tener eso inmaculado, organizado. Nehemías estaba en un palacio, en un reino; no era como una casa que necesitaba ser limpiada, cuando piensas en un palacio puedes imaginarte qué organizado, qué limpio; era responsable de ciertas tareas de la manera que la iglesia quiere ser para que haya organización, que lo hagan con el más alto respeto, como si fuera su cuarto de pesca; no solamente es en esos momentos que tú actúas, es cómo te mantienes siendo tú mismo todo el tiempo. Tú vas a tener ese tipo de excelencia, en cualquier lugar donde estés porque siempre vas a tener tu vida. Nehemías fue expuesto a ese tipo de condición; si él hubiera tenido el espíritu de rey, hubiera liderado como el rey, "le pongo la espada al hombre cuando hace mal", pero él escogió recordar la palabra de Dios. En los Salmos 10:14 "Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano; a ti se acoge el desvalido; Tú eres el amparo del huérfano". Esa fue la persona que Nehemías escogió para tener como guía, de esa manera fue que lideró para ayudar como Dios ayuda, para ayudar a esos que no tienen, para entender que hay dolor y tristeza, y cuando alguien viene a ti ellos te ven como si no tuvieran ningún tipo de esperanza, y nosotros como individuos tenemos que mostrar misericordia de la que nos enseñó nuestro Padre. Yo pensaba "¿Qué es el poder? ¿Es la habilidad para destruir a una persona? o ¿Es la habilidad de permitir que una persona te destruya a ti? Porque muchas veces queremos demostrar lo que podemos hacer (el "yo"), tratamos de hacerlo con nuestro poder y con nuestra fuerza, pero esa no es la manera en que Dios trabaja, Él quiere que te acuestes y que ellos caminen sobre ti, porque eso va a traer cambios en tu vida. Imagínate a una persona muy fuerte y musculosa y que una persona pequeña comience a darle bofetadas, él sabe que sólo tendría que darle un golpe y más nada, pero no lo hace porque trata de tomar la frustración de su hermano; tal vez no hay nadie que te esté golpeando pero puede ser que haya alguien que está trayendo molestias a tu vida, y muchas veces tienes que dejarlos que hablen, que te destruyan con palabras. Nehemías le pregunta al rey después de cuatro meses de oración y ayuno, de una manera tan única, con sus emociones, él no era un hombre súper emocional pero no podía aguantar ese dolor que estaba llevando, porque ve la destrucción de sus hermanos, de su gente, de su pueblo, de los portones que han sido quemados, y el rey ve su tristeza. Cuando vemos lo que es reconstruir, restablecer un gobierno, eso lleva mucho trabajo, es una cosa que no puede ser establecida en dos o tres días, estamos hablando de cuatro o cinco meses solamente para viajar. En ese tiempo estaba sucediendo lo que podemos llamar rebelión o un poco de insurgencia con los griegos, romanos y judíos. Era un situación muy difícil, y seguramente el rey quería contar con Nehemías por ser la persona en quien más confiaba para poner orden. Porque tú tienes que pensar una persona tan cerca del rey, ¿lo va a dejar que se vaya por doce años? Es algo que estaba sucediendo, él tenía que estar con él para tener esa confianza. El rey le concedió el permiso a Nehemías y le prestó todo su apoyo con papeles y protección de soldados. En las organizaciones de hoy pueden haber situaciones semejantes y puedes aprender de las personas que te rodean: con un jefe quizás un poco duro, pero puedes aprender algo de él o también de otra persona que siempre está contenta y es amable.
Dios está preparando tú día de hoy de la misma manera en que lo preparó cuando eras un bebé. Nehemías se fue por cuatro meses, llega a Jerusalén y no comienza a construir al llegar, había gente que se le oponía y ya se estaban reuniendo a espaldas de él, querían saber cómo era este judío, entrar en su campo y dividir; esa es la manera en que el enemigo trata de infiltrarse hasta penetrar, trata de usar la enfermedad, las finanzas, cualquier cosa, ahora, mientras más confías en Dios es más difícil para el enemigo llegar a ti. Nehemías se preparó, esperó tres días y fue por la noche, en la oscuridad, llevaba un plan preparado; muchas veces en nuestras vidas llevamos una situación pero tenemos que observar con nuestros ojos, Dios tal vez pueda poner una palabra en tu corazón, pero cuando tú la vas a ejecutar tienes que llevar a cabo un plan. Tenemos a Nehemías con sus órdenes, Dios lo puso en gracia y favor y había observado. Cuando él tenía todos esos ingredientes juntos, les traía el plan a su gente y era más fácil de ejecutar, es lo mismo que ocurre en este país con los negocios pequeños en donde el individuo tiene una visión y ejecuta el plan. Una vez que pone el plan en pie, la gente lo apoyó. ¿Qué plan tienen ustedes? Porque Dios ya ha puesto un plan en tu corazón. ¿Qué vas a hacer tú por ese plan? ¿Vamos a estar preparando ese plan? ¿Estamos orando por ese plan?¿O estamos caminando por un espacio esperando que algo nos caiga en las faldas? Porque hay gente que piensa de esa manera, hay gente que piensa que se merece todo por el sólo hecho de estar respirando o usan a Dios y le dicen que Él los tiene que ayudar, pero ya Dios tiene un plan para nuestras vidas y tiene preparado todo lo que necesitas para ejecutar tu plan. No sabemos cuál es el plan de Dios para nosotros porque no estamos interesados en eso, nuestro interés está en lo que yo puedo hacer y en lo que Dios pueda guiarme, y eso es diferente; cuando tú estás hablando del plan de Dios tú estás diciendo Señor, es en la manera en que Tú lo quieres, no a mí manera; cuando pides por la manera en que tú quieres hacerlo, le estás dando cabida al enemigo porque él sabe más de Dios que tú y crees que lo que te va a salvar es repetir algo de la palabra y decir algunas exclamaciones, eso no te va a salvar, lo que te va a salvar es la convicción, la gracia de Dios; pero muchas veces nosotros queremos hacer las cosas de acuerdo a nuestro propio diseño; mucha gente en Israel murió y fracasó por tener esa misma actitud "yo, yo,... mi, mi,..." Nosotros fracasamos porque lo queremos a nuestra manera, Dios tiene un plan. Nehemías estaba interesado en el plan de Dios, entendía quién era Dios; él podía volver al reino y vivir cómodo, pero tenía algo que Dios había puesto en él y no lo ignoró; muchas veces nosotros no solamente lo ignoramos sino que tratamos de cubrirlo con otras cosas, tratamos de esconder el plan de Dios en nuestras vidas, ¿Cómo vas a esconder algo que va a edificar a Dios? Dios te necesita porque Él quiere algo bueno para ti. Lo imposible puede ser hecho en tu vida en cincuenta y dos días cuando permites que Dios lo haga; no te metas, no vayas a donde sus hermanos o hermanas; cuando tú permites que Dios haga lo que tiene que hacer, lo imposible puede ser hecho cuando tienes el liderazgo y permites que Dios te guíe. Nehemías fue un hombre de carácter porque nunca abusó del poder, el rey abusaba del poder, nosotros aquí no somos reyes, somos gente corriente bajo la gracia de Dios y su unción, nosotros podemos liderar si permitimos que Dios nos lidere a nosotros, lo más difícil que tenemos que aceptar es que hemos pecado, que hemos caído, que he hecho mal, que no oré por nuestros hermanos o hermanas, no me importaron los que no son de mi familia; porque hay un momento en nuestra vida que comenzamos a proteger a esos que son nuestros, y en Nehemías puedes observar que los líderes que él puso comenzaron a abusar de la gente, les robaron para su propia ganancia. Nehemías no lideró de esa forma. Algunas veces en tu casa, puedes ser un ejemplo perfecto y aún así no te van a seguir pero eres responsable por corregirlos, Nehemías tuvo que hacer eso, ellos hicieron una promesa. Hay algo que la actitud de sinceridad causa a tu alrededor; cuando eres honesto y sincero la gente te va a escuchar, no tienes que estar rompiendo paredes para demostrar lo fuerte que eres, no tienes que gritar para que sepan lo serio que estás, no tienes que poner esa mirada en tus ojos, es tu actitud, cuando tú permites que Dios lidere tu vida el favor tiene que caer sobre ti.
La semana que viene voy a hablar acerca de Nehemías y la gente y quiero que entiendan que a pesar de todo lo que tú puedas hacer, aún lo que es bueno, hay gente que te quiere derribar constantemente y no se detienen porque seas cristiano, van a tratar de confrontar cualquier idea que tengas, ¿Qué haces cuando eres confrontado? ¿Te revelas? ¿Te rindes? Nehemías era un hombre de carácter, y podían decir cualquier cosa acerca de él y tienes que aprender de él en tu lugar, tú tienes que liderar por ejemplo, no es difícil, sólo que requiere de mucha práctica. Iglesia, aquellos que nos están viendo por la internet, les doy gracias por haber prestado atención y escuchar estas palabras y oro por bendiciones sobre sus vidas y que Dios pueda revelarte su plan a ti y que puedas comenzar a hacer la obra de Dios, así sea en una iglesia local o en tu vecindario. No escojas dónde vas a liderar, permite que Dios te escoja a ti y el lugar donde vas a liderar. Y recuerda: ama a tus vecinos, porque Dios los va a usar para bien, y podrás decir: Padre, tuve una buena actitud y eso es lo que tenemos que hacer, amén.
|